Los abogados en Santander

El testimonio más antiguo que se conoce sobre algún abogado de Santander es el que consta en un documento de 1397. A mediados del siglo XVIII, según los libros que se conservan en el Catastro de Ensenada, sólo viven en Cantabria 25 abogados, de los cuales dos viven en Santander. En 1793 el número de abogados santanderinos asciende a 11.

El Ilustre Colegio de Abogados de Santander, posteriormente de Cantabria, no se crea hasta 1838, siendo el Colegio Profesional más antiguo de la región.


Nuestra historia

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Antonio Rivaya Riaño

Antonio Rivaya Riaño 

Perteneciente a la extensa familia de juristas, tras terminar sus estudios de Derecho en la Universidad de Oviedo continúa su formación bajo la tutela de su padre, Luis Rivaya Llamado, Notario en Asturias, y de sus hermanos mayores Luis, Guillermo y Benjamin, que ya ejercían como Abogados en Asturias y Madrid.

Después de ejercer la abogacía en Asturias y Bilbao, decide fundar en Santander con su esposa y compañera de profesión, Manuela García Lemos,  el Despacho de Abogados “Rivaya –García Lemos” al que se han ido incorporando a lo largo de los años sus descendientes.

 

 

Manuela García Lemos 

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Igualmente, miembro de una familia de juristas, cursó la carrera de Derecho en la Universidad de Oviedo para continuar la tradición iniciada por su padre, Mariano García Bravo, y continuada por su hermano, Fernando García Lemos, iniciándose en el ejercicio de la Abogacía en el Despacho familiar de la Gran Vía de Bilbao. Tras 15 años de colaboración en el Despacho “Rivaya-García Lemos” fundado en Santander, se incorporó el 19 de febrero de 1976 al  Ilustre Colegio de Abogados, siendo la primera mujer ejerciente en Cantabria donde desarrolló su actividad profesional ininterrumpidamente hasta su fallecimiento en Agosto de 2002.